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Evaluación en línea

Evaluación en línea

La evaluación de los aprendizajes en los sistemas basados en entornos de enseñanza-aprendizaje que funcionan sobre internet, y que de manera corta les llamamos “en línea”, presenta un cambio muy significativo en el concepto mismo de la evaluación.

Si bien podemos objetar que es la herramienta quién debe ajustarse a la filosofía de evaluación, encontramos que ésto es recíproco, pues la evaluación dependerá también de la herramienta con la cual la realizamos.

Con el uso de estos sistemas tecnificados es posible cambiar la filosofía de la evaluación de forma radical, al aprovechar la versatilidad y dinamismo que ellos presentan.

Es cierto que , es un fuerte reto para los docentes sacudirse de la inercia de los métodos tradicionales, y evitar trasladar las limitantes de estos sistemas de evaluación a los nuevos. El docente podría verse tentado a simplemente utilizar un examen que antes estaba en papel y ahora desplegarlo en una pantalla. Se necesita marchar con una mentalidad abierta al cambio y aprender a diseñar instrumentos (v.g. exámenes) con una nueva filosofía, en la que se pueden aprovechar las ventajas de estos sistemas y las que señalamos a continuación:

Evaluación continua: al no requerirse todos los procesos que un examen tradicional requiere (impresión, provisión de aula, reunión física de los estudiantes, calificación, supervisión, etc…), puede aumentarse fácilmente la frecuencia de las evaluaciones, obviamente reduciendo el tamaño de las mismas. Ejemplo de esto pueden ser las micro-evaluaciones, que no implican un aumento de esfuerzo ni para el docente ni para el estudiante, sino una simple segmentación de las actividades de evaluación.

La retroalimentación es un elemento que en este entorno se puede manejar de forma muy versátil, con la finalidad de aportar más significado a la evaluación formativa y también para darle más dinamismo interactivo a las preguntas.

El graduación de la ponderación debe manejarse de manera similar que la retroalimentación. En este tema se pueden dar porcentajes parciales a respuestas igualmente parciales e incluso utilizar la modalidad de múltiples intentos.

La diversidad en los tipos de preguntas: explorar y utilizar otros tipos de preguntas tales como las de respuestas anidadas, las de opción múltiple, las de tipo abierto, las preguntas con respuesta numérica, por mencionar algunos.

El calificado automático es una ventaja de mucho peso, pues permite reducir esfuerzo y retroalimentar al estudiante casi de inmediato al realizar la prueba.

Pero también hay que hablar de las desventajas de éstos métodos, y que de hecho las tienen.

Una es que no se prestan fácilmente a preguntas donde se evalúa procedimiento; aunque ésto puede paliarse si por ejemplo se pide a los estudiantes que envíen escaneados. Debemos sin embargo recordar que éste método hace que la pregunta pierda dinamismo.

Otro punto en contra es el hecho de que este tipo de evaluaciones se presta a copia, trampa al realizarse sin supervisión.

Es probable que ésto último resuene en la psique del lector como el problema más relevante.

Un primer abordaje a este problema es el uso de bancos de preguntas con selección aleatoria, de manera que el examen es elaborado por el sistema seleccionando aleatoriamente las preguntas del banco proporcionado.

Otra técnica que contribuye a minimizar este problema en gran manera, es el uso de preguntas dinámicas, como por ejemplo la de respuesta calculada, donde el profesor en el enunciado de la pregunta en vez de datos numéricos coloca variables, y en vez de respuestas numéricas coloca fórmulas, así que el mismo sistema elabora las preguntas y  evalúa las respuestas numéricas que cada estudiante envía permitiendo así que cada estudiante obtenga una pregunta diferente.

Pero muy por encima de las técnicas anteriores, encontramos la filosofía del fomento de la confianza y la honestidad, que consiste en cultivar en el estudiante la honestidad, brindándole primeramente mayor confianza, reduciendo los tradicionales medios de control forzoso, y de esta manera en vez de controlar al estudiante con un método policial, se le hace conciencia de los efectos que este tipo de faltas traen. El estudiante está entonces consciente de que él no engaña a otros, sino que a sí mismo se engaña. Que el efecto de tales procederes se reflejará en su desarrollo profesional y no en un malestar ajeno.

Concluimos estas reflexiones enfatizando la necesidad que tenemos de aprender a adaptarnos a lo nuevo.

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